Sólo un tercio de las listas para el Congreso están encabezadas por mujeres

Por Ingrid Beck y María Paz Tibiletti

A un mes de las elecciones legislativas del 14 de noviembre, solo un tercio de las listas de aspirantes al Congreso están encabezadas por mujeres. Entre las 134 nóminas para la Cámara de Diputados, sólo 48 son encabezadas por mujeres, lo que equivale al 36,09% de las boletas. En tanto, de 47 listas en carrera para lograr un lugar en el Senado, el porcentaje es aún más magro: 16 (34,4%) llevan a una mujer en primer término.

Según datos de un relevamiento realizado por la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires junto con la Asociación de Defensores y Defensoras del Pueblo de la República Argentina (ADPRA), Chubut, Santa Fe y Tucumán son las provincias con mayor cantidad de mujeres como cabezas de listas para la Cámara baja, con cuatro boletas, seguidas por Santiago del Estero, Río Negro, La Pampa  y Entre Ríos, con tres cada una. Entre las candidaturas al Senado, se destaca Santa Fe, con el 67% de las listas encabezadas por mujeres, seguida por Córdoba (43%).

Estos datos son fundamentales porque la posibilidad de consolidar la participación de las mujeres y las disidencias en el Poder Legislativo dependerá no sólo de que se cumpla el 50%-50% que exige la ley de Paridad, sino, también, de qué lugar ocupan en esas nóminas.

«Los partidos cumplen con la normativa», sostiene Sofía Santamarina, politóloga e investigadora del Observatorio de Derechos Políticos y Electorales de la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires. La especialista celebra que la participación de las mujeres en las listas haya mejorado elección tras elección desde la sanción de la ley 27.412, pero asegura que el gran desafío de cara a las legislativas es «pasar del cumplimiento formal al cumplimiento sustantivo». La deuda es tener más mujeres encabezando listas. Santamarina explica que el problema se concentra en el paso de las primarias a las elecciones generales, “donde hay menos listas, sobre todo en aquellos distritos con menos bancas en juego y, tal vez, una fragmentación partidaria mayor; ahí hay que ver cómo juegan todas estas variables para la posibilidad de las mujeres de acceder a las bancas».

Un ejemplo de esto es lo ocurrido en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde las listas para la Legislatura porteña encabezadas por mujeres pasaron del 50% (siete listas) al 20% (una lista) entre las PASO y las generales. La Ciudad también redujo el número de mujeres al frente para el Congreso nacional tras el filtro de las primarias: solo dos de las cinco listas para la Cámara baja llevan primera a una mujer (María Eugenia Vidal, de Juntos por el Cambio, y Myriam Bregman, del Frente de Izquierda y los Trabajadores-Unidad).

Algo similar ocurrióen la provincia de Buenos Aires, donde, de las seis mujeres que encabezaban las precandidaturas para la Cámara de Diputados nacional, sólo dos candidatas siguen en competencia para noviembre: Victoria Tolosa Paz, del Frente de Todos, y Cynthia Hotton, de + Valores. Si se repiten estos resultados, el Frente de Todos obtendría 15 bancas, lo que permitiría que renovasen su mandato diputadas feministas como Vanesa Siley y Mónica Macha, pero es casi una misión imposible que acceda al Congreso la candidata trans y actual directora de Diversidad Sexual en el Ministerio de Mujeres, Políticas de Género y Diversidad Sexual bonaerense, Daniela Castro.

Las destacadas

En Córdoba, dos de las siete listas para la Cámara de Diputados están encabezadas por mujeres: Natalia de la Sota, de Hacemos por Córdoba, y Liliana Olivero, del Frente de Izquierda-U, quien ganó la interna con Lucía Echevarría y Soledad Díaz. La provincia gobernada por Juan Schiaretti también se distingue entre las aspirantes al Senado: de siete, tres listas tienen una mujer al frente.

Chubut también se destaca: cuatro de las cinco listas para la Cámara baja llevan primera a una mujer. En Santa Fe, Clara García, actual diputada provincial, tuvo un contundente triunfo en la interna del Frente Amplio Progresista (FAP) y encabeza la lista para el Senado nacional, y Carolina Losada ganó la interna de Juntos por el Cambio e irá como primera candidata para la Cámara alta. La provincia se destaca por ser una de las que tiene más mujeres al frente: de las nueve listas de senadores, seis están encabezadas por mujeres. También es una de las provincias, junto con Entre Ríos, que cuenta con una ley de paridad integral, que abarca a los tres poderes del Estado. 

Rezagadísimas en términos de paridad están Formosa y Chaco, las únicas provincias que no tienen ninguna lista encabezada por mujeres.Paridad cero

En Corrientes, la única lista que tiene mujeres en el primer puesto es la Alianza Vamos con Vos, que lleva a Silvana Lagraña como candidata a diputada nacional junto con María Eva Romero, candidata a senadora nacional. Ambas son referentes de Libres del Sur y, en principio, ninguna tendría posibilidades reales de acceder al Congreso. Las nóminas de los dos espacios mayoritarios no llevan mujeres en primer lugar.

En Tucumán, hay cuatro mujeres que encabezan listas para representar a la provincia en la Cámara de Diputados, pero solo una de ellas accedería a una banca: es Rossana Chahla, actual ministra de Salud de la provincia, quien superó en la interna del Frente de Todos al vicegobernador tucumano, Osvaldo Jaldo. La provincia renueva sus tres bancas en el Senado y ninguna de las listas para representarla en esa cámara está encabezada por una mujer.

En Tierra del Fuego, que sólo renueva escaños en Diputados, hay una sola mujer liderando una lista de candidaturas. Se trata de Carolina Yutrovic, del Frente de Todos.

La falta de paridad sustantiva en el Congreso no puede descontextualizarse: la ausencia total de mujeres en la Corte Suprema luego de la renuncia de Elena Highton y los recientes cambios en el gabinete nacional, que recortaron la presencia femenina al frente de ministerios, deja a la vista la necesidad de retomar la iniciativa de los feminismos en la agenda pública.

Esta nota fue realizada en el marco de la cobertura conjunta entre Letra P y Ojo Paritario, con el apoyo de Fundación Friedrich Ebert (FES).