No todo es lo que parece

Por Ingrid Beck

Con las listas prácticamente cerradas, el panorama para el acceso de las mujeres y personas travestis o trans a las bancas tendrá que ser mirado con lupa después de las PASO: si bien ahora todas las boletas para cargos nacionales cumplen con la ley de paridad, el principal obstáculo para el cumplimiento de la normativa está en el ordenamiento de las nóminas; hay que ver quiénes las encabezan. Es decir, quiénes tienen posibilidades reales de ingresar. En la Cámara de Diputados, de las 257 bancas, 109 son ocupadas por mujeres, y se pone en juego no solamente que no se alcance la paridad, sino que se pierda la representación actual.

De acuerdo con un informe de Data Género (realizado por Carolina Frachia y Carolina Glasserman Apicella), hay mayor peligro de disparidad en las provincias donde se ponen en juego dos bancas: Río Negro, Tierra del Fuego, Chubut, Formosa y La Rioja. Si cada fuerza política mayoritaria (FdT y JxC) obtiene un escaño y ambas boletas son encabezadas por varones, restarían esos lugares ocupados hoy por mujeres. O Neuquén, donde cuatro mujeres encabezan listas, pero dos de ellas son de la interna del Frente de Todos. Una de ellas es Asunción Miras Trabalón, que había reclamado la banca que dejó libre Darío Martínez cuando fue designado secretario de Energía de la Nación; la otra es Tanya Bertoldi, también interesada en que una mujer encabece la lista del FdT de su provincia.

En Santa Fe, donde la interna está al rojo vivo, entre las listas más importante con chances de llegar a la general y luego desembarcar en el Senado, solo 2 están encabezadas por mujeres: Clara García, del Frente Amplio Progresista, y Carolina Losada, de Juntos por el Cambio. La boleta del socialismo que enfrenta a la del intendente de Rosario Pablo Javkin está comandada por mujeres: además de García para el Senado, Mónica Fein va de precandidata a diputada nacional y en los concejos deliberantes más importantes, encabezan Verónica Irízar (Rosario) y Laura Mondino (Santa Fe), un tema que será eje de campaña.

Otro caso es el de la provincia de La Pampa, en donde una de las listas es la de Mujeres Radicales en Juntos por el Cambio, encabezada por la médica Susana Teysseire, para el Senado, y Élida Deanna, para la Cámara Baja. “Sin sorpresa vemos que la dirigencia de la UCR tradicional sigue ignorando que las mujeres somos la mitad del padrón, somos la mitad de la población y sin embargo no lo ven”, dijeron las referentes de la lista Nuestra Causa, en alusión al acuerdo del excandidato a gobernador Daniel Kroneberger y el diputado nacional Martín Maquieyra, quienes encabezan la lista de consenso de Juntos por el Cambio con el apoyo de referentes nacionales del radicalismo como Gerardo Morales y de Horacio Rodríguez Larreta.

Y el dato no menor sobre la provincia de Buenos Aires, el distrito más populoso del país, en donde sólo el Frente de Todos lleva a una mujer en el primer lugar: Victoria Tolosa Paz. En el resto de las fuerzas, todas las listas están encabezadas por varones.

Alcanzar o no la paridad real depende, entonces, de que las mujeres encabecen las listas y, en consecuencia, o, mejor dicho, antes de repartir las lapiceras, que participen en la rosca para la toma las decisiones y distribución de lugares en las boletas.

Trans en las bancas

Si bien este año hubo más nombres de personas trans dando vueltas para integrar las boletas de distintas fuerzas políticas, sólo una tiene reales posibilidades de acceder, en este caso, a la Cámara de Diputados de la Nación: Daniela Castro, directora de Diversidad del Ministerio de las Mujeres de la provincia de Buenos Aires, quien quedó número 21 en la lista del Frente de Todos de ese distrito. En las elecciones de 2019, la boleta que llevaba a Alberto Fernández consiguió 22 bancas por la provincia de Buenos Aires y aunque es esperable que no repita ese número, si llegara a haber corrimientos, Castro podría sentarse en la Cámara Baja. Sería la primera mujer trans en ocupar una banca en el Congreso Nacional.

La activista trans Paula Arraigada quedó en el puesto 12 de la lista del Frente de Todos para la Legislatura porteña, mientras que, en Córdoba, Thiago Galván, militante estudiantil y referente de la Liga LGBTIQ+ de las Provincias, va en tercer lugar en la lista para el Senado nacional, por la misma fuerza. Es el primer varón trans en ocupar un lugar en una lista electoral nacional.

Para la legislatura porteña, Tom Máscolo, también varón trans, se presenta como precandidato a legislador porteño por el Frente de Izquierda Unidad. Y, en Santa Fe, por primera vez dos mujeres trans encabezan lista para pelear por bancas en el Congreso: Reina Xiomara Ibáñez será precandidata a diputada nacional y Tahiana Marrone, precandidata para el Senado. Ambas, por el partido Proyecto Joven. En Salta, la travesti, indígena y artista transfeminista Carla Morales Ríos es precandidata a diputada nacional por el Nuevo MAS.

Claudia Vásquez Haro, Alexandra Lobos y Julieta Antúnez Ríos, cuyos nombres estaban en danza, no accedieron en ninguna lista.

Verdes y celestes

Uno de los argumentos mencionados en el Congreso para la sanción de la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo a fines del año pasado (además de la presión de los feminismos y de la decisión política de varias de las integrantes del Poder Ejecutivo) era “En 2021 no va a salir porque es año electoral”. Siete meses después, las posturas a favor y en contra se mezclan en las listas de los partidos mayoritarios.

En Tucumán, por caso, la lista manzurista lleva el precandidato a senador Pablo Yedlin, defensor de la IVE desde su banca de diputado, junto con Rossana Chahla (precandidata a diputada), ministra de Salud de la provincia, denunciada en la Justicia por organizaciones de derechos humanos por el delito de “incumplimiento de deberes de funcionario público” en relación a la obstaculización del acceso interrupción voluntaria del embarazo de Lucía, una niña de 11 años.

En Córdoba, la lista de Juntos por Córdoba (en Juntos por el Cambio) lleva primero para el Senado a Mario Negri –que votó a favor de la IVE- y segunda a Soher El Sukaria, furiosa militante en contra del aborto y de las vacunas.

En otros casos, la oposición a la ampliación de derechos funcionó como aglutinante para armar un espacio político, en varios casos, con listas encabezadas por mujeres: Cynthia Hotton (que presentó el frente +Valores con referentes cristianos) o Ayelén Alancay (dirigente de Más Vida y precandidata a diputada por el Partido Celeste en la provincia de Buenos Aires con la consigna “Votá por las dos vidas”).

Las posiciones en relación a los derechos de las mujeres y colectivos LGBTQ+ no parecen ser un tema de la próxima campaña electoral. Sin embargo, queda mucho por hacer en ese sentido y el debate en el Congreso Nacional no se acabó el 31 de diciembre de 2020 a la mañana. Tampoco con la ley de Cupo Trans. Las demandas de los feminismos seguirán en la agenda parlamentaria también en los próximos cuatro años. 

Informe: María Paz Tibiletti (Ojo Paritario)

Esta nota fue realizada en el marco de la cobertura conjunta entre Letra P y Ojo Paritario sobre las elecciones 2021 en Argentina, con el apoyo de Fundación Friedrich Ebert (FES).