Lionella Cattalini: “Estamos trabajando en reformas para tener la mejor ley de paridad posible en Santa Fe”

Por María Paz Tibiletti

Lionella Cattalini es diputada provincial por el Bloque Socialista en el Frente Progresista, el bloque mayoritario en la Cámara de Diputadxs de Santa Fe. Nacida en Villa Cañás, al sur de la provincia, Cattalini ingresó a la política como estudiante universitaria en la Universidad Nacional de Rosario donde fue parte de DNI (Defendamos Nuestra Identidad), una agrupación que integra el Movimiento Nacional Reformista, el brazo universitario del Partido Socialista. Desde entonces, desarrolló una amplia carrera política que la llevó a integrar el el gabinete de la ex intendenta Mónica Fein en la ciudad de Rosario -fue coordinadora del Plan Abre, un plan de abordaje territorial de barrios vulnerados- y asumir por primera vez como diputada provincial en diciembre de 2019. Cattalini es una de las mujeres sub-35 que ingresó a la Cámara el año pasado y que hoy representa el 22% del total de lxs Diputadxs santafesinxs. Hoy se prepara para una sesión que podría ser histórica para Santa Fe: el debate para lograr, finalmente, la ley de paridad en la provincia.

– ¿Qué expectativas tenés sobre el debate que se va a dar mañana?

La verdad es que las expectativas son muchas y son altas. Nosotras venimos de una cámara que a pesar de no tener ley de paridad tiene una composición casi paritaria: somos 26 diputados varones y 24 diputadas mujeres. Y eso tiene que ver con el compromiso y con la lucha del movimiento feminista en Santa Fe que es amplio que permitió que la mayoría de los partidos políticos de la provincia lleven listas paritarias. Esta ley de paridad tuvo la oportunidad de ser sancionada en la Cámara de Diputadxs dos veces y las dos veces no tuvo tratamiento en el Senado provincial. Hoy se dio la particularidad de que el Senado de alguna manera decidió abrirle las puertas a la historia, entender y escuchar de una vez por todas al movimiento feminista y dio media sanción a una ley de paridad, que no es la ley que nosotras queríamos pero que nos da la posibilidad de que por primera vez Santa Fe tenga una ley de paridad. Así que estamos estudiando y en conversaciones permanentes para hacerle algunas reformas al proyecto e intentar tener la mejor ley posible en la provincia.

– ¿Qué modificaciones consideras que habría que realizarle a la ley?

Son las mismas que está planteando la Mesa por la Paridad de Santa Fe. De hecho, yo soy autora de uno de los proyectos de paridad que están en la Cámara de Diputadxs y cuando lo presentamos, lo planteamos de esa manera. Nosotras entendemos que la ley tiene que ser con paridad y alternancia de varón-mujer o mujer-varón; que no tiene que hablarse de duplas; que el sistema de vacancias y suplencias tiene que quedar en claro; que la ley tiene que ser operativa a partir de 2021 y no desde 2023, como plantea este proyecto; y, por último, debe incluirse de la paridad en la fórmula de gobernación y vice. Estamos de acuerdo y respaldamos en un 100% el reclamo de la Mesa de Paridad y de todo el colectivo feminista de la provincia. Lamentablemente, el Senado no lo vio de esa manera, lo que nos obliga a trabajar e intentar llegar a acuerdos que no son fáciles de lograr pero en eso estamos. El Senado de Santa Fe es un órgano muy arcaico -está compuesto por 18 varones y una sola mujer- y se nos hace muy difícil a veces poder marcar y plasmar en esa cámara una agenda de género.

– ¿Crees que es posible que la ley salga con esas modificaciones?

Nosotras siempre tenemos expectativas y estamos trabajando codo a codo tanto con las diputadas radicales como con las diputadas peronistas -que son quienes tienen representación en el Senado-. Todas estamos muy unidas y trabajando en conjunto y vamos a tomar la mejor decisión para que Santa Fe tenga ley de paridad. Quizás sean los senadores los que tienen que dar esa respuesta porque nosotras estamos todas de acuerdo en que esto es necesario. Hoy nos toca la posibilidad de tener una ley de paridad, que no es la ley que nosotras queremos -eso está claro- pero que también nos obliga a nosotras a entender la posibilidad que nos da la historia y a trabajar juntas en virtud de que lograr una ley de paridad en la provincia. Seguramente no sea la mejor, seguramente no podamos lograr todas las modificaciones, pero creo que estamos todas convencidas de que aún así significa un avance para la política, para la democracia y para las mujeres de Santa Fe. Es una ley perfectible, seguro, como ocurrió con la ley de cupo o con la ley de paridad en la Cámara de Diputadxs de la Nación y hoy esa experiencia nos indica que hay que hacer modificaciones. En Santa Fe venimos de más atrás, entonces tendremos una ley de paridad a la que habrá que hacerle modificaciones pero creo que dejar pasar esta oportunidad es perder la oportunidad de que el Senado entienda la necesidad de avanzar en una agenda de género en la provincia.

Al igual que en otras políticas de género, hubo una construcción transversal detrás de la ley, ¿a qué se lo atribuís?

Creo que es cómo las mujeres venimos luchando hace un montón y lo que de alguna manera hizo que logremos tantos avances en materia de derechos. Si nosotras no entendemos que el feminismo va mucho más allá de nuestras banderas partidarias, que es necesaria la empatía, la sororidad, la calle y trabajar juntas en pos de lograr objetivos, no los vamos a lograr. O gana nuestra lucha -con las conquistas que podamos conseguir y que seguramente sean de a poco- o gana el patriarcado. Y me parece que cada victoria que nosotras le podamos lograr al patriarcado es una victoria para celebrar y que nos indica que el camino es más largo y que hay que seguir, pero que es una victoria en sí y que tenemos que lograr en conjunto. Y para eso hay que construir consensos y trabajar unidas.

¿Por qué crees que es tan importante tener una ley de paridad en la provincia?

En principio, porque es una deuda de la democracia. Las mujeres somos más del 50% de la población y sin embargo estamos totalmente subrepresentadas. Hoy la Cámara de Diputadxs es prácticamente paritaria, pero vemos como en el Senado las mujeres prácticamente no existimos y cómo en los Ejecutivos provinciales estamos subrepresentadas pese a ser las que más trabajamos todos los días. También tiene que servir de cascada y de espejo para lo que le pasa a las mujeres de a pie todos los días, y que son las que salen en las organizaciones, en las cooperadoras, en los comedores, en las copas de leche, a remarla, a parar la olla todos los días y sin embargo son las que siguen sin tomar las decisiones. Entonces, que la política avance en esto significa cumplir una deuda de la democracia y empezar a poner en discusión los lugares que las mujeres tenemos la obligación de ocupar.

– La sanción de la ley, ¿puede derivar en nuevas políticas feministas en Santa Fe?

Ojalá que sí. Creo que nos da la posibilidad de habilitar una agenda de género que hasta hace muy poquito tiempo era impensada en la provincia porque el Senado funcionó históricamente como un órgano que bloqueaba estas iniciativas. Entonces, empezar por este camino indica que de alguna manera estamos ganando la batalla, que hay que seguir, que hay que fortalecernos y estar más unidas que nunca, pero que es posible trazar una agenda legislativa de género en Santa Fe.