Ley de Paridad: ¿por qué no se verá plasmada en su totalidad hasta 2021?

El proceso histórico de esta Ley que debutó en las PASO y establece que las listas de representantes del Congreso debe estar conformada en parte iguales por hombres y mujeres. Cómo será su paulatina implementación.

Cuando Alicia Moreau de Justo impulsó la creación en 1907 del Comité Pro sufragio Femenino para empezar a debatir lo que aún era una posible futura ley, seguramente no imaginó que no sería hasta bien entrado 1951, con la reelección de Juan Domingo Perón, el momento en que la mujer emitía por primera vez su voto.

Sin embargo, esta médica y política adelantada a su tiempo, quien se involucró en los reclamos por mayores derechos para las mujeres, continuó su lucha sabiendo, al igual que muchas mujeres que le siguieron, que los cambios históricos no suceden de la noche a la mañana.

Hoy, en pleno debate por la legalización del aborto, Argentina avanza hacia la equidad entre hombres y mujeres con una importantísima ley ya vigente: la de Paridad de Género.

A más de un año de su sanción, el pasado 8 de marzo (Día Internacional de la Mujer) el Gobierno reglamentó esta ley que establece que las listas de candidatos al Congreso y al Parlamento del Mercosur deben estar conformadas en partes iguales por mujeres y hombres, de manera consecutiva e intercalada.

Hoy, el Congreso se encuentra integrado por 99 diputadas de un total de 257, lo que representa un 39 por ciento del total de la Cámara; y por 30 senadoras de un total de 72, es decir, un 42 por ciento del cuerpo.

La ley 27.412, sancionada en 2017 con 57 votos a favor y solamente 2 en contra en el Senado, y 165 a favor y 4 en contra en la Cámara de Diputados, viene a establecer que ahora la cosa será 50 y 50. Luego de su debut en agosto pasado en las PASO, la Ley de Paridad de Género estará vigente en las elecciones generales de octubre.

Josefina Mendoza tiene 27 años y es la Diputada Nacional más joven. Para ella esta ley es sin dudas un avance en materia de ampliación de derechos.

Al igual que con Moreau de Justo, la aplicación de esta norma es el resultado de la ecuación: primero la lucha, después el logro.

“Abona a la construcción de una sociedad más igualitaria. Este año por primera vez se comenzó a implementar, fruto de la lucha de muchos años de mujeres de todos los partidos políticos y todas las generaciones”, dice la diputada de la UCR por la Provincia de Buenos Aires.

Ahora bien, esta ley no nació de un repollo. Tiene un antecedente inmediato en la Ley de Cupo Femenino. Sancionada en 1991 y utilizada hasta la actualidad, esta ley estableció una cuota mínima de mujeres del 30 por ciento.

A partir de esa norma, la representación femenina en ambas cámaras alcanzó un promedio del 40 por ciento en los últimos años. Por eso, para quienes abonan por esta ley, no dejan de repetir que es un verdadero avance en la historia política del país en sentidos que van incluso más allá que el universo parlamentario.

“Más allá de ser una cuestión de representatividad está comprobado que cuantas más mujeres integran los Parlamentos hay más posibilidades de poner en agenda política la agenda de género.

Aunque estoy convencida de que los temas de género implican a hombres y mujeres por igual porque tiene que ver con la construcción de sociedades más justas; la realidad es que somos las mujeres en su mayoría quienes impulsamos proyectos e iniciativas de políticas públicas con perspectiva de género”, analiza Carla Pitiot, diputada Nacional del Frente Renovador por la Ciudad de Buenos Aires.

En las PASO de agosto, el primer ensayo de esta ley, el 99 por ciento de las listas aprobadas por la Justicia Electoral cumplieron con la ley de paridad.

El dato surge del trabajo de monitoreo realizado por el Equipo Latinoamericano de Justicia y Género (ELA) y Ojo Paritario. “La ley de paridad se implementó sin inconvenientes y las fuerzas políticas se adaptaron a las nuevas reglas presentando listas intercaladas de mujeres y varones a lo largo y ancho del país”, dice Adrián Pérez, Secretario de Asuntos Políticos e Institucionales del Ministerio del Interior, el lugar desde donde hace unos años, se empezó a gestar esta ley junto a legisladores o oficialistas y opositores junto a ONG y sectores de la sociedad civil. 

Efecto Tardío 
Elevar el porcentaje de mujeres en ambas cámaras es el norte de la Ley de Paridad y eso está claro. Ahora bien, su efecto no será inmediato. En la elección de este año, se renovaró la mitad de la Cámara de Diputados y un tercio del Senado. 

Existe otro factor si se trata de inmediatez, una cuestión que va más allá del calendario político y tiene que ver con el número de bancas que se elige en cada provincia y con quiénes encabezan las listas. 

Esto es: si es una mujer o un hombre. En los distritos donde se elige un número impar de candidatos no puede haber 50 por ciento de ambos sexos, por lo tanto, el género de la cabeza de lista hace la diferencia, producto de la alternancia secuencial de sexos por binomios.

Fuente: Marie Claire.