Las diferencias de poder entre varones y mujeres, otra pandemia

Legisladoras santafesinas de distintos espacios políticos articulan esfuerzos para revertir las asimetrías de representación.

En plena cuarentena, legisladoras santafesinas participaron de una conferencia virtual para articular esfuerzos en el combate a otra pandemia: las asimetrías de representación entre varones y mujeres en los espacios de poder.

Organizado por Ojo Paritario, se realizó el martes pasado un webinar en la plataforma Zoom con la consigna «¿Qué pasa con la paridad en Santa Fe?», del que participaron diputadas de todo el arco político.

El 9 de mayo, el Frente Progresista (FPCyS) presentó en la Cámara baja un proyecto que logró también el respaldo del resto de las fuerzas con representación legislativa. «Se garantiza paridad entre varones y mujeres, en la composición de la Legislatura, en la fórmula de gobernador y vice, en la integración del gabinete, listas a los concejos y comisiones comunales, partidos políticos y asociaciones profesionales», detalló la diputada provincial socialista Lionella Cattalini.

A ese texto se sumaron dos: uno, elaborado por la diputada mandato cumplido Silvia Augsburger, que todavía tiene estado parlamentario, y otro redactado por el peronismo. La estrategia legislativa, reconoció a este diario la justicialista Lucila De Ponti (PJ) es sintetizar los distintos proyectos. «No hay prácticamente diferencias», destacó.

En los distintos espacios legislativos coinciden en que la ley es necesaria. «Es una cuestión de justicia social, las mujeres somos más del 50 por ciento de la población y estamos subrepresentadas —afirmó Cattalini—. La Argentina ha sido pionera con la ley de cupo, pero hoy eso significa una democracia acotada, necesitamos pasar una democracia más representativa, donde el poder esté más compartido».

En esa línea, De Ponti señaló: «Lo fundamental de contar con una legislación de paridad es proteger y cristalizar el derecho por el que venimos peleando, que es el de una participación igualitaria, no sólo en política sino en otros espacios».

Para Cesira Arcando (Bloque Fe) la ley de paridad «es absolutamente necesaria». Y añadió: «Si bien hemos avanzado como sociedad y en Santa Fe hay antecedentes de legislación sobre esos temas, hoy no tenemos ley de paridad. Somos una de las pocas provincias que no la tienen».

Arcando advirtió sobre el riesgo de caer en una paridad formal, pero no sustantiva. «Queremos la paridad para discutir poder», resaltó.

En el debate sobre la ley de paridad asoma un fenómeno llamativo: el consenso transversal entre legisladoras que integran espacios políticos con marcadas diferencias políticas entre sí.

De Ponti consideró que es un aporte del feminismo a la política. «En el Congreso participé de procesos de este tipo —dijo la diputada nacional hasta diciembre—. Coincidimos en que para conquistar derechos hay que unir fuerzas, eso es también una enseñanza del proceso social que se viene dando en los últimos años».

Según Arcando, para que avance la ley de paridad no sólo debe haber acuerdo entre las diputadas sino un debate amplio y consenso con los senadores. Con todo, las legisladoras reconocen que, a diferencia de 2016 y 2018 (cuando el proyecto tuvo media sanción en Diputados pero no prosperó en el Senado) ahora hay mejores condiciones para que se apruebe la paridad. «Los consensos se van acumulando y fortaleciendo.», destacó De Ponti.

Cattalini se mostró expectante de que la ley se apruebe y que cambie la forma en que se maneja la política en la provincia. «Las mujeres somos el 48 por ciento de la Cámara baja. Tenemos el compromiso para trabajar juntas y que la ley sea un piso de debate», afirmó.

En sintonía, Arcando identificó más posibilidades para que la ley avance. Pero alertó: «En la sociedad quedan vestigios de la sociedad patriarcal y se identifica al hombre con mayor capacidad de representación y lucha. Eso se ve en los gremios, las empresas y la vida política. Si bien la composición de Diputados es cuantitativamente paritaria, en lo cualitativo no lo somos. El presidente es hombre y los titulares de las comisiones más importantes y los jefes de los bloque, por lo general, son también varones».

El mayor obstáculo, reconocen las legisladoras, está en el Senado: allí hay 18 legisladores varones y sólo una mujer. No obstante, ahora se abrió una ventana de oportunidad para la norma: el justicialista Rubén Pirola presentó un proyecto espejo al del peronismo en Diputados.

También las legisladoras apuestan a que la vicegobernadora y presidenta del Senado, Alejandro Rodenas, juegue a favor de la ley. Además, expresó Cattalini, el movimiento de mujeres de los distintos departamentos incidirá en la posición de los senadores, siempre sensibles a lo que ocurre en su territorio.

Pero se anticipa un trámite legislativo largo: en ambas Cámaras los proyectos están en manos de las comisiones de Asuntos Constitucionales, pero la agenda de diputados y senadores está dominada por el coronavirus. Con viento a favor, admitieron en la Legislatura, la paridad podría tener luz verde más llegando a fin de año.

Fuente: La Capital.