Hilda “Beba” Aguirre de Soria: “La transformación de la política viene de la mano de las mujeres”

La Rioja es una de las 10 provincias del país que aún no tiene ley de paridad. Actualmente, la Legislatura provincial tiene solo 4 mujeres diputadas sobre un total de 36 bancas. El 1 de julio el gobernador Ricardo Quintela firmó el proyecto de Ley de Paridad que será presentado por un grupo de mujeres, en representación del Ejecutivo, en la Cámara de Diputadxs de la provincia. El feminismo riojano buscaba que el proyecto sea tratado antes del receso invernal, pero fue el debate fue postergado. Desde el Congreso nacional, la diputada Hilda “Beba” Aguirre de Soria impulsa el proyecto y asegura: “Estamos con el tiempo justo, pero con la esperanza de que lo vamos a lograr”.

¿Cómo analizas la situación de la paridad en La Rioja?

—Siempre en las provincias del norte es muy difícil lograr la paridad en todos los aspectos. Nosotras venimos hace muchos años trabajando con el tema en la provincia y este es el cuarto proyecto que se presenta y hay una decisión política por parte del gobernador para que se apruebe, así que estamos con esperanzas. Es importante señalar que, además de la ley, necesitamos una reforma electoral y una reforma constitucional para que la paridad sea de aplicación real y efectiva en la provincia. ¿Por qué? Porque tenemos varios departamentos que solo tienen un representante, y esto sería un problema a la hora de aplicar la paridad en esos niveles. Como bien sabemos, es muy difícil que las mujeres encabecemos las listas, pero esa será la batalla que viene una vez que logremos la paridad. Si logramos la ley, seguiremos trabajando para que se cumpla efectivamente.

¿Qué es lo que plantea el proyecto?

—Es un proyecto que busca paridad en todos los cargos del Poder Legislativo, del Poder Ejecutivo y al interior de los partidos políticos. A lo largo de estos años de trabajo hemos ido logrando distintos consensos y se han ido modificando hasta llegar al proyecto actual que se trabajó teniendo en cuenta todos los antecedentes en la provincia y a nivel nacional. Además, es un proyecto que presenta el Ejecutivo provincial a través de la secretaría de la Mujer y la Diversidad, así que estamos con muchas esperanzas de poder lograr su sanción. Para nosotras era muy importante lograr la ley antes del receso invernal porque el próximo año tenemos elecciones, así que necesitamos avanzar para que ya se pueda aplicar el próximo año. Estamos con el tiempo justo, pero con la esperanza de que lo vamos a lograr.

¿Por qué crees que es importante avanzar hacia la paridad en la provincia?

—Porque la transformación de la política viene de la mano de las mujeres y debemos hacerla efectiva. Las mujeres debemos llegar a lugares de decisión, a lugares del poder real. Caso contrario nos van a seguir llamando para completar el cupo, pero sin posibilidad de acceso real. Nosotras tenemos que deconstruir no solo a nuestros compañeros, sino también a nuestras propias compañeras para que se pongan en valor y el empoderamiento sea real. Que sepan que ellas son capaces, que no claudiquen ante la mirada fuerte de un conductor varón. A mi particularmente me ha pasado muchas veces de trabajar con las compañeras para llegar a encuentros de mujeres y después aparece un diputado o un intendente para cerrar nuestro acto. Toda una jornada de trabajo nuestra, pero después el merito se lo lleva el hombre y eso es porque todavía está muy internalizada la idea de que la política es algo de hombres y que son ellos los que conducen. Entonces, esa es la transformación que necesitamos y va de la mano de la ley de paridad. Ojalá en unos años no necesitemos una ley de paridad, pero hoy lamentablemente sin paridad seguimos sin poder acceder a determinados espacios de poder. Pero, fundamentalmente, creo que la paridad en la provincia va a abrir un camino para que las mujeres se reconozcan capaces de ser dirigentes políticas y de ocupar esos espacios. Estamos hablando de una provincia muy conservadora y patriarcal, y para quienes venimos pregonando otra cosa se nos hace muy difícil. Por poner un ejemplo, La Rioja fue declarada provincia “Pro-vida” y eso hizo que muchas mujeres seamos mala palabra, que suframos un rechazo muy profundo por parte de un sector de la sociedad y seamos muy castigadas incluso por las propias mujeres de la provincia. Y, mientras tanto, las mujeres se nos siguen muriendo. 

¿Crees que la ley de paridad puede ser un impulso para otras políticas de género en la provincia?

—Sin duda. La paridad no garantiza la perspectiva de género, pero la empuja. La ley en sí misma es una herramienta más, pero forma parte de una batería de leyes -como la Ley Micaela- que nos van a permitir formarnos y, desde ahí, lograr el empoderamiento de nuestras mujeres. Y eso es lo que va a permitir avanzar y trabajar para que haya mayor cantidad y calidad de políticas que tengan que ver con reconocer nuestros derechos y saldar la inequidad entre varones y mujeres. Por eso hoy es indispensable la ley.

La pandemia de COVID-19 puso en la agenda pública la distribución desigual de las tareas de cuidado en el hogar ¿Cómo ves la situación en la provincia? ¿Crees que la ley de paridad puede ayudar a modificar esta situación?

—El panorama es tremendo. La pandemia ha desnudado una situación que comúnmente es muy dura en nuestra provincia, pero que con el coronavirus y la cuarentena es más dura aún porque es siempre la mujer la que tiene que cargar con absolutamente todo. Las clases, las tareas, los juegos, las comidas, la limpieza, y es tremendo como hoy se han visto sobrecargadas las tarea de cuidados sobre las mujeres. Y eso es así porque seguimos con una idea muy patriarcal respecto a esto. Es algo que pasa en todo el país, claro, pero en provincias conservadoras como la nuestra se acentúa mucho más. En ese sentido, confió que lograr la paridad en la política y en el ámbito público puede ser una puerta para pensar también la paridad en lo privado.