El reclamo de las mujeres sindicalistas: “La CGT es con nosotras”

Por Ingrid Beck y María Paz Tibiletti

Dieciocho años después de la puesta en vigencia de la ley 25.674, de Cupo Sindical Femenino, la Confederación General del Trabajo decidió efectivizarla en su próxima elección de autoridades, prevista para el 11 de noviembre. Finalmente, el 22 de septiembre, con 201 delegadas y delegados, el Comité Central Confederal (CCC) de la central obrera ratificó una movilización para el 18 de octubre por el Día de la Lealtad Peronista y aprobó la reforma del estatuto para incorporar la cuota legal de mujeres promulgada el 8 de marzo de 2003. La norma establece que “la representación femenina en los cargos electivos y representativos de las asociaciones sindicales será de un mínimo del 30%, cuando el número de mujeres alcance o supere ese porcentual sobre el total de los trabajadores”.

«Las sindicalistas planteamos la necesidad de la inclusión y participación real y efectiva de las mujeres en el consejo directivo de la CGT y en todos los gremios. Es ahora y es con nosotras», le dijo a Letra P la diputada nacional por el Frente de Todos Patricia Mounier, integrante del Sindicato Argentino de Docentes Privados (SADOP) y de Mujeres Sindicalistas.

En los días previos a la reunión del Confederal, Mujeres Sindicalistas de la Corriente Federal de Trabajadores (CFT-CGT) emitió un comunicado con el título «La CGT es con nosotras». Allí cuestionaron que se diera este debate sin haber sido convocadas y exigieron el cumplimiento de la actual ley de cupo femenino.

En el comunicado, denunciaron que la actual conducción «no busca la igualdad». «Se convocó al Comité General Confederal de la CGT y en el punto 3 se pone en consideración la aprobación de un congreso general extraordinario que trata una reforma estatutaria y entre otras cosas incorpora la perspectiva de género y la actual creación o modificación de algunas secretarías. Dado que las mujeres sindicalistas no hemos sido convocadas para realizar esta reforma, carecemos de representación en ese debate», detallaron.

«El planteo de cargos titulares alternos donde las compañeras vengan cuando los temas son de mujeres o secretarias con hombres titulares y mujeres suplentes no tiene como fin la búsqueda de la igualdad; implica relegarnos a segundo plano. Falta un número importante de mujeres en puestos de decisión en la CGT. No nos interesa mejorar la foto, sino estar en la mesa donde se toman decisiones. Estamos convencidas de que nuestra participación fortalecerá la CGT, dándole mayor legalidad pero fundamentalmente mayor legitimidad», enfatizaron las Mujeres Sindicalistas.

El comunicado en cuestión no fue una respuesta directa pero sí contundente a las declaraciones radiales del cosecretario general de la CGT Carlos Acuña. El dirigente sostuvo que «hay poca vocación de las mujeres  para liderar sindicatos» y se comprometió a «fomentar la participación».

Mounier señaló que «es mentira que las mujeres no queremos participar» y aclaró que tienen muchos obstáculos para participar en los sindicatos y centrales obreras. «Este es el tiempo, porque siempre que se trabaja y se discute sobre derechos de las mujeres trabajadoras, nunca es el tiempo. El camino lo iniciamos hace años, ahora queremos estar en los lugares de toma de decisión. Vamos por la paridad, queremos participación real y efectiva», advirtió.

En junio de este año, otro de los cosecretarios, Héctor Daer,se había mostrado más deconstruido sobre el tema.»Es una asignatura pendiente que tiene el movimiento obrero a nivel CGT. Esta nueva conducción tiene que generar el cambio estatutario para que la representación de la mujer sea equivalente a la de los hombres en el seno del consejo directivo», señaló.Baja participación

Según datos del informe «Sexo y Poder», elaborado por Equipo Latinoamericano de Justicia y Género (ELA), la ley de cupo sindical es ampliamente incumplida y la participación femenina en los espacios de representación sindical bajó en los últimos diez años: en las confederaciones pasó del 14% al 13%, en las federaciones, de un 5% a un 2% y en los sindicatos, de un 5% a un 3%. Además, las mujeres ocupan solo el 21% de los cargos jerárquicos en los sindicatos.

«Modificar las estructuras sin alterar realmente la distribución del poder, sin incluir en los debates a las referentes sindicales, parece más una metodología de apariencia que una iniciativa genuina de participación paritaria», señalan desde ELA.

Mónica Sladogna, psicóloga y experta en políticas de formación vinculadas al ámbito educativo y laboral, celebra la decisión de la CGT y explica: «De todas las desigualdades, no hay una más grave para las mujeres que la desigualdad en el mercado de trabajo”.

“Esa desigualdad se expresa en que ocupan los puestos de más bajo nivel de calificación, aunque tienen altas titulaciones y altos niveles de educación; en que soportan las peores condiciones de trabajo, en la brecha salarial y, también, en un escaso nivel de presencia en los lugares de decisión, tanto a nivel de las paritarias como de las organizaciones sindicales y, en este caso, de la CGT», detalla la integrante de la Fundación Friedrich Ebert (FES) y de Ojo Paritario.

«Debemos tener en claro algo: las organizaciones sindicales necesitan de las mujeres para garantizar una mayor, más amplia, más participativa y más democrática presencia. Es necesario para nuestra sociedad que las organizaciones sindicales abran sus puertas a una mayor participación de mujeres y jóvenes. Eso nos garantiza mayor cuidado frente a un mercado de trabajo que está muy signado por la incertidumbre, por la desigualdad y que requiere afrontar estos nuevos desafíos», agrega.

Hoy, la única mujer que ocupa un cargo directivo en la central obrera es Noe Ruiz (Modelos), a cargo de la secretaría de Género e Igualdad de Oportunidades, el único lugar que sería directamente imposible que ocupara un varón. Para Marina Jaureguiberry, secretaria gremial del SADOP, quien redactó el documento de la CFT junto a Vanesa Siley (diputada nacional e integrante del sindicato de Judiciales), el cumplimiento de la ley de cupo femenino en asociaciones sindicales habilitará el 30% en los cargos titulares de las secretarías y “ese piso tiene vigencia y debe ser respetado”. “Después, con las mujeres ya incorporadas, será posible construir la igualdad de manera colectiva y democrática», puntualizó durante la reunión del Confederal. «Es necesario que podamos estar en la mesa donde se toman las decisiones. Es hoy, es ahora y es con nosotras», aseguró Jaureguiberry.

Con esa agenda irán las mujeres a la reunión de noviembre. El reclamo de las mujeres sindicalistas de la Corriente Federal lo deja claro: “Nosotras le hicimos el primer paro a Macri. Las principales actividades de la pandemia, sosteniendo la vida y la esperanza, nos tuvieron como protagonistas. Hoy, aquí y ahora, el movimiento sindical argentino necesita de nuestro compromiso y nuestra acción militante para enfrentar los poderes económicos concentrados, tenemos el derecho pero sobre todo el deber de ser parte íntegra, legal y legítimamente de la toma de decisiones. Fortalecer nuestra herramienta colectiva es el camino y es con nosotras”.

Esta nota fue realizada en el marco de la cobertura conjunta entre Letra P y Ojo Paritario, con el apoyo de Fundación Friedrich Ebert (FES).