El desafío feminista de ganar volumen en el Congreso

Por Ingrid Beck y María Paz Tibiletti

Solo un tercio de las listas de aspirantes al Congreso están encabezadas por mujeres, por lo que en las próximas elecciones legislativas se pone en juego la posibilidad de consolidar la paridad en el poder legislativo. Más allá de la representación 50%-50%, la atención del movimiento feminista para el 14 de noviembre está puesta en quiénes son las activistas que podrían retener sus bancas o ingresar a las cámaras nacionales y garantizar la representación de uno de los sectores más dinámicos de la política nacional.

Por la provincia de Buenos Aires, Victoria Tolosa Paz tiene asegurado el acceso a la Cámara de Diputados al encabezar la lista del Frente de Todos en ese distrito. Si se repiten los resultados de las PASO, ese espacio obtendría 15 bancas. Así, renovaría su mandato Vanesa Siley, secretaria general de la Federación de Sindicatos de Trabajadores Judiciales (SiTraJu) y referente del sindicalismo feminista. Este último dato no es menor: las legislativas se dan en el contexto de las elecciones en la Confederación General del Trabajo (CGT) y el reciente debate por la paridad en la central obrera. También entraría ajustadamente Mónica Macha, actual presidenta de la Comisión de Mujeres y Diversidad, número 15 en la boleta. Entre las nuevas voces feministas que ingresarían al Congreso se destaca Brenda Vargas Matyi, actual secretaria de Juventud de la seccional La Matanza del partido y la candidata más joven de estas elecciones, con solo 26 años. La lista de Juntos por el Cambio en la provincia más grande del país lleva a Margarita Stolbizer número 12, así que la dirigente de GEN volverá a ocupar la banca que dejó en 2017.

El Frente de Izquierda-Unidad, que hizo una gran elección en septiembre y se convirtió en la tercera fuerza más votada en la provincia de Buenos Aires, obtendría dos bancas por ese distrito, por lo que Romina del Plá, docente y exdiputada, podría volver a ocupar una banca en el Congreso a partir de diciembre. Por ese mismo espacio también ingresaría Myriam Bregman, abogada, referente del PTS y una de las políticas más queridas por el activismo feminista. La Rusa busca lograr una banca como candidata por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

También por la Ciudad de Buenos Aires, Carla Carrizo, candidata por Juntos por el Cambio, volvería a ocupar una banca en la Cámara baja. La politóloga, docente, histórica militante de la Unión Cívica Radical y referente de Evolución, el espacio que lidera Martín Lousteau, fue una de las legisladoras que más trabajó en leyes feministas como la Interrupción Voluntaria del Embarazo y la Ley Brisa, entre otras. Otra de las candidatas porteñas con posibilidades reales de ingresar es Lorena Pokoik, actual legisladora de la Ciudad, que va en el cuarto lugar de la lista que encabezan Leandro Santoro y Gisela Marziotta.

Desde Santa Fe, Mónica Fein busca su lugar también en la Cámara baja. La exintendenta de Rosario y primera mujer en presidir el Partido Socialista encabeza la lista del Frente Amplio Progresista (FAP). Por la misma alianza se postula para el Senado Clara García, con pocas chances de acceder a la banca, pero con el trampolín para ejercer el liderazgo del PS santafesino luego de la muerte de su compañero, Miguel Lifschitz.

Hacemos por Córdoba, el partido del gobernador Juan Schiaretti, lleva a Natalia de la Sota como primera candidata a diputada nacional. La hija del fallecido José Manuel de la Sota se define feminista y su eslogan de campaña es “Ellas”, en alusión a que también una mujer encabeza la lista para el Senado. Se trata de Alejandra Vigo, esposa de Schiaretti, que acredita antecedentes recientes muy poco feministas: en diciembre de 2020, votó en contra de la ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo.

A Córdoba viajó a fines de agosto la ministra de Mujeres, Géneros y Diversidad, Elizabeth Gómez Alcorta, para respaldar a la candidata a diputada nacional Olga Riutort, segunda después de Martín Gil en la boleta del Frente de Todos. Riutort es pionera en el impulso de acciones afirmativas: en 2000, fue autora de la “Ley de Participación Equivalente de Géneros” en la provincia, que establece cupo de 50 y 50.

En Tierra del Fuego, una de las tres provincias sin paridad (ni en el distrito ni en ninguna de las legislaturas municipales), la lista del FdT está encabezada por Carolina Yutrovic, quien aspira a retener su banca. En Mendoza, la radical Pamela Verasay, militante verde en el Senado, secunda al exgobernador y también senador Julio Cobos para el cambiazo de cámara por Juntos por el Cambio. Tanya Bertoldi, también feminista y a la cabeza del Frente de Todos en Neuquén, podría convertirse en diputada nacional.

Sin disidencias

En términos matemáticos, la ecuación feministas que salen – feministas que entran parece bastante equivalente, aunque con ausencias notorias como la de la radical cordobesa Brenda Austin, fundadora de las sororas y activista feminista, que quedó fuera de todas las boletas de la alianza electoral que integra su partido.

También quedará afuera de la Cámara baja la candidata trans y actual directora de Diversidad Sexual en el Ministerio de Mujeres, Políticas de Género y Diversidad Sexual bonaerense, Daniela Castro, con el número 21 en la lista que encabeza Tolosa Paz. El caso de Thiago Galván, primer precandidato a senador trans de la historia argentina (se postuló en las PASO por el Frente de Todos cordobés), fue simbólico en todo sentido ya que figuraba en la lista como primer suplente. Ninguna de las precandidaturas de personas travestis y trans se hizo realidad a la hora de obtener un lugar con posibilidades de acceder al Congreso.

Desde el punto de vista estrictamente normativo, como adelantó Letra P, no se registraron incumplimientos de las leyes de paridad. El desafío es, entonces, superar lo escrito y que las nuevas voces feministas escalen posiciones en las listas para lograr no solo una y uno o uno y una, sino verdaderas paridad horizontal y perspectiva de género en la Legislatura nacional.

Esta nota fue realizada en el marco de la cobertura conjunta entre Letra P y Ojo Paritario, con el apoyo de Fundación Friedrich Ebert (FES).