Diputados podría acercarse este año a la paridad de género y reclaman feministas en las listas

Por Carolina Ramos

Pasaron más de tres años desde aquella madrugada que todos recuerdan en Diputados, cuando Victoria Donda sorprendió con un pedido para votar la ley de paridad de género en medio de un clamor femenino. “No me queda otra”, bromeó un desconcertado Emilio Monzó antes de conceder la votación, que marcó un hito. Este año se aplicará por segunda vez la regla del “uno y uno” y la Cámara baja quedará cerca de igualar en cantidad a hombres y mujeres.

Si bien el tema está atado a la conformación final de las listas y al resultado de la elección, la paridad podría esta vez convertirse en realidad, puesto que en 2019 ya se produjo la primera renovación parlamentaria con la ley vigente.

“Se puede llegar a lograr la paridad en Diputados. El número esta vez da. A lo sumo estaremos rozándolo, pero quedaremos cerca”, dijo a este medio María Luisa Storani, exdiputada radical y referente de Ojo Paritario, la organización que monitorea la aplicación de la norma en todo el país y presiona sobre la conformación de las listas.

Actualmente hay en Diputados 109 mujeres (42,4%) y 148 hombres (57,5%). Es la cifra más alta desde el retorno a la democracia. Según datos de la Dirección de Información Parlamentaria, en 1984 había apenas un 4% de diputadas. En 1991 se sancionó la ley de cupo, que fijó un piso del 30%, pero el salto más importante se dio recién en 1994, cuando la representación femenina pasó del 6% al 14%. Con el debut de la paridad en 2019, la cifra escaló al 39%, hasta alcanzar el 42% actual.

En el Senado el cambio llevará más tiempo, por dos razones: los mandatos duran seis años, y al corresponder dos bancas a la primera fuerza y una a la segunda, el hecho depende de cuántas mujeres encabezan listas. En otras palabras: ingresarán menos mujeres siempre que el partido que resulte perdedor postule a un hombre en primer lugar. Quizá por ese motivo la proporción actual de mujeres no sea la más alta de la historia. En 2004 se alcanzó nada menos que el 45%, y en 2016 y 2018, el 42%. Hoy hay 29 mujeres (40,2%) contra 43 hombres (59,7%).

La ley de paridad siguió generando discrepancias aún después de sancionada, sobre todo con los reemplazos de legisladores que renunciaron a mitad de mandato y dejaron sus bancas vacantes. El caso pionero fue el de Anabella Hers Cabral, que sumió en 2015 (sin ley de paridad) y renunció en 2018 para asumir en el Consejo de la Magistratura. La jueza María Servini ordenó que su reemplazante fuera otra mujer, Alejandra Caballero, y no el hombre que seguía en la lista, Jorge Garayalde.

Otro triunfo del movimiento feminista fue el reemplazo de Guillermo Montenegro, que asumió como diputado en 2017 y dos años después dejó la banca para asumir como intendente de Mar del Plata. La Justicia determinó que no aplicaba la paridad y que su sucesora sería una mujer, Adriana Cáceres.

Por otra parte, hay tres provincias que todavía no adhirieron a la ley nacional y, por lo tanto, no tienen el requisito del 50% y 50% en las listas provinciales: Tierra del Fuego, Tucumán y Corrientes. Este último caso llama la atención: a mediados del año pasado, el propio gobernador Gustavo Valdés envió a la Legislatura un proyecto de ley, pero no se aprobó.

FEMINISTAS Y TRANS EN LAS LISTAS

El colectivo Ojo Paritario, que tiene como caras visibles a la radical Storani y a las massistas Marcela Durrieu y Malena Galmarini, lanzó en las últimas semanas una campaña denominada “Feministas en las listas”, con la que buscan presionar sobre la elección de las candidatas mujeres.

“La paridad da la posibilidad de que haya más mujeres, pero nosotras hacemos el acento en que lleguen feministas, porque ha pasado que llegan mujeres y no todas responden a lo que es la demanda y la lucha por los derechos de las mujeres”, explicó Storani, y planteó sin vueltas: “Si yo tuviera que elegir entre una ‘verde’ y una ‘celeste’, no lo dudo un minuto, porque la lucha fue ardua”.

La experiencia del debate sobre aborto legal en 2018 fue emblemática: la conformación del grupo “Las Sororas”, integrado por diputadas de distintos bloques políticos unidas por una causa común, fue una muestra de cómo las mujeres pueden trabajar ciertos temas con una mirada transversal, que ya se había aplicado en otras leyes, como la de matrimonio igualitario e identidad de género.

También el colectivo travesti trans también exige lugares expectantes en las listas del Frente de Todos en los principales distritos, con el envión de la recientemente sancionada ley de cupo laboral “Diana Sacayán-Lohana Berkins”. En Córdoba promueven al militante trans universitario Thiago Galván, de 29 años; en Mendoza, a la militante travesti Julieta Antúnez Ríos; y en Buenos Aires, a la activista travesti trans migrante Claudia Vásquez Haro.

Fuente: La Voz.